Geografía diocesana
Como ya ha quedado dicho, la diócesis de Segovia se desmembró de la diócesis de Palencia probablemente en el año 527. Ciertamente es independiente, al menos, desde el 589. Se desconocen los primitivos límites de la diócesis. En un documento del año 527, Montano, Arzobispo de Toledo, reconoce ante los hechos consumados la dignidad episcopal de un coepíscopo palentino y le asigna como jurisdicción de por vida Segovia, Coca y Buitrago. La Bula de restauración de la diócesis dada por Calixto II (1123), a petición del obispo D. Pedro de Agén, habla de las posesiones y términos antiguos, dentro de los cuales incluye nominalmente a Coca, Iscar, Cuéllar, Portillo, Peñafiel, Castro de Fuentidueña, Cuevas de Provanco, Sacramenia, Membibre, Bernuy, Maderuelo, Fresno, Archite, Sepúlveda y Pedraza. Los límites antiguos hablan de Valsaín y Tablada y Mambella, que está en los términos de Palencia, a Montejo y a Val de Soto, en las cercanías de Juarros de Voltoya, por el lado del obispado de Ávila. Tras sucesivos pleitos entre Palencia y Segovia, en 1140 se agregó a Segovia la villa de Alcazarén, y más tarde ciertas posesiones junto al río Milanos y los pueblos de Cogeces y Mejeces. En aplicación del Concordato de 1953, Segovia sufre modificaciones en sus límites. La nueva demarcación se ajusta totalmente a los límites de la provincia. Con ello Segovia tiene que ceder 16 parroquias a Valladolid (Mojados y toda la tierra de Iscar), 4 a Burgos y 3 a Ávila. Recibe en cambio 11 de Ávila (con Rapariegos y su monasterio de Santa Clara, y Martín Muñoz de las Posadas con su magnífica iglesia, los recuerdos del Cardenal Espinosa y el célebre cuadro de El Greco), 1 de Burgos y 15 de Sigüenza (la extensa zona de Ayllón). En total gana 4 parroquias y pierde 15.000 habitantes.
Su extensión es de 6.949 kilómetros cuadrados.



