Lunes, 28 Diciembre 2015 22:32

Saltó de alegría

Saltó de alegría

Cuando quedan tan sólo cuatro días para la celebración del nacimiento de Cristo, la Iglesia, con magistral sabiduría, lee en este cuarto domingo de Adviento la vista de María a Isabel como texto evangélico. Es un pasaje lleno de conmoción espiritual, de entrañable ternura y de confesión de fe sobre el personaje que ocupa el centro de la escena, pero que nada dice: el Verbo encarnado. Sólo su presencia justifica todo lo que sucede en este encuentro de gracia.

Lunes, 28 Diciembre 2015 22:29

¿Qué debemos hacer?

¿Qué debemos hacer? 

En el evangelio de este domingo, por tres veces seguidas, preguntan a Juan Bautista: ¿Qué haremos? Esta pregunta posee un evidente sentido moral: ¿Qué debemos hacer? Quienes preguntan pertenecen a diferentes grupos sociales: el pueblo, los publicanos, los soldados. Y Juan contesta a cada grupo con llamadas a la caridad, a la justicia, y a evitar cualquier extorsión al prójimo. Para entender esta pregunta que, a primera vista, parece surgir de la nada, sin contexto, conviene recordar que en los

Lunes, 28 Diciembre 2015 22:25

¿Un camino para Dios?

¿Un camino para Dios?

El hombre religioso se pregunta a menudo cómo es posible llegar a Dios. Son muchos los que han negado tal posibilidad, apoyados en la trascendencia de Dios, en su inaccesibilidad, en su profundo misterio. Se ha llamado a Dios «el totalmente Otro» para subrayar la infinita distancia que le separa del hombre.

Los místicos han lanzado hipótesis y abierto con prudencia y humildad caminos hacia Dios. Ahí

Lunes, 28 Diciembre 2015 22:18

Isaías, Juan Bautista, el Papa Francisco

Isaías, Juan Bautista, el Papa Francisco



Dios no deja de llamar al hombre a la conversión. Insistentemente llama a su puerta y le importuna para que salga de su egoísmo y dureza de corazón. La voz es la misma, la de Dios. El contenido, siempre idéntico: la conversión. Las formas y estilos, el timbre de la voz,

Lunes, 28 Diciembre 2015 22:11

La esperanza no defrauda

La esperanza no defrauda

La Iglesia empieza el año litúrgico con el tiempo de Adviento, que prepara la Navidad. Es un tiempo breve pero intenso porque se necesita mucha intensidad para avivar la esperanza. Hablo naturalmente de la verdadera y definitiva esperanza, que dinamiza al hombre hacia el futuro y le ayuda a pensar que puede ser mejor. Hablo de la esperanza que anida en cada uno de nosotros cuando se reconoce incapaz de ser mejor, de cambiar el corazón de piedra por otro de carne. Hablo de la esperanza de ser amado por lo que uno es y no por lo que tiene o aparenta. Hablo de la esperanza de que este mundo mejore y se trasforme en un mundo justo, fraterno, solidario. Y hablo, sobre todo, de la esperanza que supera el umbral de la muerte, y me sostiene en la fe

Lunes, 15 Junio 2015 10:05

Un bocado de pan

Jesús anunció en Cafarnaúm que daría a comer su carne y a beber su sangre. Sus palabras provocaron un enorme desconcierto, escandalizaron y «desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él» (Jn 6,66). A esta primera desbandada de discípulos se la ha llamado la crisis de Cafarnaúm. El realismo de las palabras de Jesús resultó inaceptable a la razón porque, sin duda, las entendieron de forma burdamente materialista. Les faltó creer en Jesús, a pesar de haber visto la multiplicación de los panes y los peces, y no comprendieron lo que decía.

También entre los Doce surgió el rechazo. De otro modo, Jesús no hubiera preguntado: «¿también vosotros queréis marcharos?». Es Pedro, de nuevo, quien profesa la fe: «¿A quién vamos a acudir? Tú tienes

Lunes, 15 Junio 2015 10:03

Jesús y su Reino

LA VOZ DEL OBISPO. Las parábolas que Jesús utiliza para hablar a los hombres del Reino de Dios tienen mucho que ver con los interrogantes que suscitaba su persona y su enseñanza entre los oyentes. Hablaba de la llegada inminente de un Reino, que, sin embargo, tardaba en venir. Decía que los tiempos se habían cumplido, pero nada cambiaba a su alrededor. ¿Dónde estaba la novedad anunciada por Jesús? ¿A qué promesas se refería cuando decía de sí mismo que venía a cumplir lo que afirmaban los profetas? ¿Era Jesús realmente el Mesías?

Incluso hoy, después de tantos siglos de cristianismo, muchos siguen hablando del silencio de Dios porque, a su juicio, Dios no actúa en la historia con la prepotencia que ellos desearían: arrancar la cizaña de raíz, aunque se pierda el trigo. O hacer crecer la semilla, como se hace hoy en ciertas

Domingo, 19 Abril 2015 21:48

Soy yo en persona

Jesús ha venido a espantar los miedos del corazón del hombre. Miedo a la soledad, a la enfermedad y, sobre todo, miedo a la muerte. Con cierta frecuencia, Jesús exhorta a sus discípulos a no tener miedo. Ante la tempestad del lago, ante el peligro de la persecución por la fe, ante el riesgo de perder la vida. También en su despedida, Jesús anima a su pequeño rebaño a confiar, a no temer la separación que conlleva el adiós del Maestro. Anuncia que vendrá, que estará siempre con los suyos, que su partida no es definitiva. Volverá y estará siempre con los suyos hasta el fin del mundo.

Cuando Jesús resucitado se presenta en medio de sus discípulos, dice san Lucas que «llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma». Jesús les espanta el miedo mostrándoles las manos y los pies, atravesados por los clavos, y

Domingo, 25 Enero 2015 20:33

¿Qué buscáis?

LA VOZ DEL OBISPO. Es significativo que las primeras palabras de Jesús en el Evangelio de Juan sean: «¿Qué buscáis?». Al darse cuenta que dos discípulos del Bautista le siguen, se vuelve y les dirige la pregunta. No es una mera pregunta, pues está relacionada con el hecho de seguirle. Y esta circunstancia hace de la pregunta una provocación a tomar conciencia de los motivos por los que le siguen. Como si dijera: ¿Qué buscáis al seguirme? De hecho, los discípulos manifestaron su curiosidad sobre el lugar donde vivía Jesús y contestaron: «¿dónde vives?».

Quizás sea mucho decir que estas primeras palabras de Jesús constituyan una clave para entender el cuarto evangelio. Pero tampoco es descaminado. A lo largo de su relato, el evangelista ensarta diversas escenas dónde Jesús, de una o de otra manera, se cuela con sus

Domingo, 25 Enero 2015 20:17

La carne exaltada

LA VOZ DEL OBISPO. El bautismo de Jesús en el Jordán inicia una aventura apasionante que aún no ha llegado a término: es la aventura de la carne humana ungida por el Espíritu de Dios, quien, como si se tratara de una nueva creación, la impulsa hacia la gloria.

Por eso, la fiesta del Bautismo de Jesús cierra el ciclo de Navidad. Puede resultar sorprendente el salto cronológico que se da desde Belén, donde hemos visto nacer al Mesías y ser adorado por pastores y magos, hasta el río Jordán. Aquí, el joven profeta de Nazaret, de unos treinta años, se sumerge en sus aguas para ser bautizado por el Bautista en señal de penitencia. Este salto en el tiempo no lo es en la teología: en el Bautismo se revela definitivamente la identidad personal del Niño de Belén. Ya no se trata de lo que dicen los ángeles, pastores y magos. Según el relato

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